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EE.UU. revisa reglas de origen automotriz del T-MEC en medio de tensiones

Redactado por ReData21 de febrero de 2026

La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC) ha iniciado una revisión exhaustiva de las reglas de origen para el sector automotriz establecidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un movimiento que podría tener profundas implicaciones para las cadenas de suministro regionales y la competitividad industrial. Este análisis, solicitado por la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR), se produce en un momento de creciente presión para fortalecer la producción nacional y responder a preocupaciones sobre el cumplimiento de los requisitos de contenido regional.

Las reglas de origen del T-MEC, que entraron en vigor en julio de 2020, establecen que para que un vehículo sea considerado libre de aranceles, debe contener un 75% de componentes fabricados en América del Norte, un aumento significativo respecto al 62.5% exigido bajo el anterior TLCAN. Además, implementan requisitos laborales que estipulan que entre el 40% y el 45% del contenido de un automóvil debe ser producido por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora. La revisión actual evaluará el impacto económico de estas normas, su efectividad para incentivar la inversión en la región y posibles áreas de ajuste.

"Esta revisión es una parte rutinaria de nuestra supervisión del acuerdo comercial, pero también refleja la determinación de la administración de asegurar que el T-MEC funcione para los trabajadores estadounidenses", declaró una fuente cercana al USTR bajo condición de anonimato. La industria automotriz, que representa billones de dólares en comercio trilateral, observa con atención. Datos de la Alianza para la Innovación Automotriz muestran que la integración de las cadenas de suministro es tan profunda que un vehículo puede cruzar la frontera entre EE.UU. y México hasta ocho veces durante su fabricación.

El impacto potencial de cualquier modificación es considerable. Un endurecimiento de las reglas podría forzar a los fabricantes a reconfigurar sus cadenas de suministro, con posibles costos iniciales elevados, pero con el objetivo declarado de crear empleos de mayor salario en América del Norte. Por el contrario, la industria ha argumentado en el pasado que normas demasiado rígidas podrían reducir la competitividad global frente a productores asiáticos y europeos. La revisión también examinará el papel de componentes críticos como las baterías para vehículos eléctricos, un sector donde Asia mantiene una fuerte ventaja.

En conclusión, la revisión de la USITC marca un punto de inflexión en la implementación del T-MEC. Sus hallazgos, que se esperan en los próximos meses, podrían dar forma a la política comercial de América del Norte para la próxima década, equilibrando los objetivos de soberanía industrial, creación de empleo y competitividad en un mercado automotriz en rápida electrificación y transformación tecnológica.

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