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Estudio vincula niveles de litio en agua con riesgo de autismo, pero expertos piden cautela

Redactado por ReData8 de febrero de 2026
Estudio vincula niveles de litio en agua con riesgo de autismo, pero expertos piden cautela

Un estudio epidemiológico a gran escala publicado en la revista JAMA Pediatrics ha encontrado una asociación estadísticamente significativa entre niveles más altos de litio en el agua potable municipal y un riesgo moderadamente mayor de que los niños reciban un diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA). La investigación, que analizó datos de más de 12.000 niños nacidos en Dinamarca, sugiere que la exposición prenatal a este elemento químico, que se encuentra naturalmente en niveles variables en los acuíferos y también procede de la escorrentía industrial, podría ser un factor ambiental a considerar. Sin embargo, los autores del estudio y expertos independientes enfatizan con fuerza que estos hallazgos muestran una correlación, no una relación causal directa, y que se necesita mucha más investigación para comprender cualquier mecanismo biológico potencial.

El estudio se centró en Dinamarca, un país con un sistema de registros de salud pública exhaustivo. Los investigadores midieron los niveles de litio en 151 sistemas de agua potable que abastecían a las madres durante su embarazo. Luego, cruzaron estos datos con el registro nacional de diagnósticos psiquiátricos para los niños nacidos entre 2000 y 2013. Los resultados indicaron que, en comparación con las áreas con los niveles más bajos de litio (por debajo del percentil 25), las áreas con niveles en el percentil 75 o superior mostraron un aumento del 46% en el riesgo de diagnóstico de autismo. Para los niveles más altos (percentil 90), el aumento del riesgo fue del 24%. Este patrón no lineal añade complejidad a la interpretación. Es crucial destacar que el riesgo absoluto sigue siendo bajo, y el estudio no tuvo en cuenta otros factores de riesgo importantes, como la genética, la edad de los padres o exposiciones ambientales adicionales.

El litio es un metal alcalino conocido por su uso en dosis farmacológicas para tratar trastornos bipolares, donde estabiliza el estado de ánimo. Su presencia en el agua potable es ubicua pero generalmente en concentraciones minúsculas, miles de veces menores que las dosis terapéuticas. La hipótesis biológica que subyace al estudio es que la exposición crónica a niveles bajos durante el desarrollo fetal podría interferir con vías de señalización celular críticas, posiblemente afectando el desarrollo neurológico. "Nuestros hallazgos sugieren la necesidad de realizar más estudios sobre los posibles efectos del litio en el desarrollo del cerebro humano, especialmente durante los períodos más vulnerables", declaró la Dra. Beate Ritz, epidemióloga de la UCLA y autora principal del estudio, en un comunicado adjunto. Sin embargo, fue categórica al añadir: "Esto no es una llamada a la acción para que las personas cambien su comportamiento de consumo de agua. No estamos diciendo que el litio en el agua potable cause autismo".

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