Las autoridades de California confirmaron este jueves el hallazgo sin vida del último esquiador desaparecido tras la avalancha masiva que azotó el área de Palisades Tahoe la semana pasada. El cuerpo fue recuperado por equipos de búsqueda y rescate después de cinco días de intensas operaciones en condiciones climáticas extremas. La víctima, identificada como Kenneth Kidd, de 66 años, era un esquiador experimentado y residente local, según informó el Departamento del Sheriff del Condado de Placer.
El incidente ocurrió en la tarde del 10 de enero en una zona conocida como GS Gully, dentro de los límites del complejo turístico Palisades Tahoe, anteriormente llamado Squaw Valley. La avalancha, desencadenada por una capa débil de nieve bajo una tormenta reciente, arrastró a tres esquiadores que se encontraban fuera de pista. Dos de ellos lograron ser rescatados con vida poco después del suceso, aunque con heridas significativas, mientras que la búsqueda del tercero se prolongó debido al peligro persistente de nuevos aludes y las malas condiciones de visibilidad.
Las operaciones de rescate involucraron a más de 100 profesionales, incluyendo equipos del Departamento del Sheriff, personal de Palisades Tahoe Ski Patrol, voluntarios de búsqueda y rescate en terrenos nevados, y perros especialmente entrenados. El uso de sondas, dispositivos de búsqueda de víctimas de avalanchas (ARVA) y la técnica de búsqueda con perros fueron fundamentales en los esfuerzos. "Este fue uno de los rescates más desafiantes en los que hemos participado debido al volumen de nieve desplazada y la inestabilidad continua del manto nivoso", declaró el Capitán Sam Brown del Departamento del Sheriff del Condado de Placer durante una conferencia de prensa.
La temporada invernal 2023-2024 en Sierra Nevada ha estado marcada por precipitaciones significativas tras años de sequía, creando condiciones propicias para avalanchas. El Centro de Avalanchas del Oeste de Estados Unidos había emitido advertencias para la zona, calificando el peligro como "considerable" en el momento del incidente. Expertos en nivología señalan que la combinación de una capa base débil formada a principios de temporada y las fuertes nevadas recientes creó una situación de "tormenta perfecta" para deslizamientos masivos.
La tragedia ha conmocionado a la comunidad de esquí de Lake Tahoe, una de las más importantes de Estados Unidos. "Ken era una figura conocida y querida aquí. Su pérdida es un recordatorio sombrío de los riesgos inherentes a los deportes de montaña, incluso para los más experimentados", expresó Mike Reitzell, presidente de Ski California, una asociación de estaciones de esquí. El incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad fuera de pista, la importancia de llevar equipo de seguridad como mochilas con airbag y ARVA, y la necesidad de una educación continua sobre el riesgo de avalanchas.
Las investigaciones sobre las causas exactas del alud continúan, y se espera un informe detallado del Servicio Forestal de EE.UU. y del Centro de Avalanchas. Mientras tanto, las estaciones de la zona han reforzado sus protocolos de control de avalanchas y las advertencias a los esquiadores. Esta muerte eleva a cuatro el número de fatalidades por avalanchas en California en lo que va de temporada invernal, según datos del Centro de Avalanchas de Colorado, que realiza un seguimiento nacional. La familia de Kenneth Kidd ha solicitado privacidad y ha agradecido los esfuerzos de los equipos de rescate.




